Una sofisticada red criminal que opera entre México y Estados Unidos ha defraudado aproximadamente 300 millones de dólares a través de fraudes de tiempo compartido. El FBI reporta al menos 6,000 víctimas estadounidenses desde 2019, con 900 quejas adicionales solo en 2024, que suman 50 millones en pérdidas.
El abogado Roberto Keosean, quien representa a víctimas estadounidenses, detalló cómo operan: “Les hacen una oferta muy jugosa del orden de 2, 3, 4 millones de dólares” y crean empresas ficticias de custodia de dinero.
Los criminales elaboran documentos apócrifos que parecen reales, incluyendo supuestas multas de aduanas y comunicados de instituciones financieras. Keoseyan relató un caso específico: “Le mandan un oficio de la UIF firmado por el señor Pablo Gómez. Falso, falso el oficio. Pero luego le empieza a hablar por teléfono, supuestamente el señor Pablo Gómez”.
En el caso de su cliente Wagner, las pérdidas ascendieron a 1.5 millones de dólares después de múltiples transacciones fraudulentas. “Le defraudan 1,250,000 dólares por una operación de venta de 4 millones de dólares”, afirmó el abogado.
Ramírez Gutiérrez informó que han presentado 16 denuncias penales desde junio de 2019. “En algunas hemos conseguido unas vinculaciones a procesos, se han conseguido determinadas órdenes de cateo”, señaló Raúl Cruz, representante legal del grupo.
Añadió que han obtenido resultados concretos: “Hemos obtenido órdenes de aprensión y, de hecho, ha habido una persona que estuvo en la cárcel”. También mencionaron la desactivación de un call center falso en Puerto Vallarta.
La investigación revela que este fenómeno criminal trasciende fronteras y afecta la imagen de México. Keoseyan destacó.